Mejor Gustavo! Mejor...(Al final mi opinión) Estados y Gobiernos LIMITADOS...**
Gustavo Torres
Innovador Social, Consultor de Gobiernos en implementacion de Tecnologias
22 de marzo de 2026
La transición política venezolana, cuando llegue, enfrentará una realidad incómoda: no habrá un Estado que gobernar.
Durante más de dos décadas, el aparato público fue desmantelado desde dentro. La meritocracia fue reemplazada por la lealtad política, la administración civil fue progresivamente militarizada y la carrera administrativa prácticamente desapareció.
El resultado no es simplemente un Estado ineficiente. Es un Estado sin capacidad real de gestión.
Muchas de las instituciones que formalmente existen hoy funcionan más como mecanismos de control político o distribución clientelar que como organizaciones públicas orientadas a producir resultados.
Por eso, la reconstrucción institucional de Venezuela no será solo un problema político o legal. Será, sobre todo, un problema de capacidad operativa.
Cambiar al gobierno es una condición necesaria. Pero no es suficiente para volver a tener un Estado que funcione.
Y aquí aparece una de las paradojas más importantes del país.
Mientras el aparato público se deterioraba, millones de venezolanos altamente calificados abandonaban el país.
Hoy la diáspora venezolana —más de nueve millones de personas— constituye una red global de profesionales con experiencia en administraciones públicas modernas, organismos multilaterales, universidades y empresas tecnológicas.
Nunca en su historia Venezuela había tenido tanto talento fuera del Estado.
El problema, sin embargo, no es la falta de talento. El problema es que ese talento sigue disperso, desconectado y políticamente subutilizado.
Si mañana ocurriera una transición, la pregunta crítica no sería quién gana la elección.
La pregunta sería otra mucho más incómoda:
¿Quién sabe realmente cómo volver a poner en marcha el Estado?
*PRONAFOR parte de una premisa clara: la reconstrucción institucional no puede improvisarse después de la transición; debe prepararse antes.
El programa propone organizar a la diáspora venezolana como una red de conocimiento, formación y talento técnico capaz de apoyar la reconstrucción del aparato público.
Esto supone cambiar tres ideas que han dominado el debate venezolano durante años.
Primero, dejar de ver a la diáspora únicamente como un fenómeno migratorio y empezar a entenderla como una reserva estratégica de capital humano para la reconstrucción del país.
Segundo, aceptar que la reconstrucción institucional no ocurrirá replicando el viejo Estado burocrático. La digitalización del Estado será el principal mecanismo para reconstruir capacidad pública en un contexto de recursos limitados.
Tercero, asumir que buena parte de la contribución de la diáspora no ocurrirá mediante retornos masivos inmediatos, sino a través de redes de trabajo remoto, asesoría técnica, diseño institucional y supervisión de sistemas.
PRONAFOR no busca formar funcionarios tradicionales.
Busca formar a las personas que diseñarán, reconstruirán y harán funcionar el nuevo Estado venezolano.
Porque al final, la diferencia entre una oposición que protesta y un liderazgo que se prepara para gobernar se mide en algo muy concreto:
*si hoy está preparando —o no— a las personas que administrarán el país mañana.*
_*PRONAFOR: Programa Nacional de Formación de Funcionarios Públicos entre miembros de la diaspora._
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Gustavo Torres, después de que el chavismo se vaya definitivamente (y lo hará por avalancha democrática en las próximas elecciones), ¿qué pasará con el Estado?
Mi respuesta es clara: ¡ES LA MAYOR OPORTUNIDAD DE NUESTRA HISTORIA!
No necesitamos un Estado hinchado y coercitivo.
Necesitamos un gobierno limitado, pequeño pero funcional y eficaz. Recordemos a los gigantes que siempre lo supieron: Jorge Luis Borges, Arturo Uslar Pietri, Carlos Rangel, Machado, la inteligencia de Sofía Imbert y tantos liberales y libertarios de Venezuela, América Latina y el mundo. Ellos defendieron una sociedad adulta, madura, independiente, libre y responsable, dueña de su propio destino. Como dice Axel Kaiser, en economías libres florece el ser humano.
Precisamente porque hoy no tenemos un Estado “lubricado” y omnipresente, Venezuela puede modernizarse de verdad: Tomar las riendas de nuestras familias y proyectos
Crecer, emprender y generar empleo orgánicamente
Aprovechar el petróleo sin que el Tesoro público lo malgaste
Bajar impuestos radicalmente
Super-federalizar como siempre proponemos desde Navarra: con los fueros de Navarra y Euskadi como modelo para Europa, Francia, España y el planeta entero.
Eso no es riesgo. Eso es bienestar, desarrollo, progreso, crecimiento económico y felicidad social. El Estado no resuelve problemas. El Estado es el problema.
Extrae recursos coercitivamente de las familias, las personas, las empresas, los trabajadores y los consumidores.
Los políticos viven de la política: tienen miedo a la libertad y son parte del problema, nunca de la solución. Venezuela merece ser adulta.
Un gobierno mínimo, eficiente y al servicio del ciudadano.
¡Esa es la verdadera revolución que viene! ¿Estás listo para construirla? #VenezuelaLibre #GobiernoLimitado #Libertad #OportunidadHistórica #BajarImpuestos #FederalismoReal”
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